La semana pasada se sellaba el acuerdo que permite que haya 500.000 millones de euros en créditos disponibles para los países europeos que lo necesiten. Se establece una triple red de seguridad. Se suministrarán a los gobiernos a través del fondo de rescate europeo (MEDE), a las empresas a través del BEI y a las subvenciones a los ERTE vía la Comisión Europea.

Finalmente, no habrá condiciones añadidas a la concesión de un crédito por parte del MEDE si los fondos se destinan a gastos sanitarios relacionados con la pandemia. En la solución acordada por el Eurogrupo se indica que el único requisito es “utilizar esta línea de crédito para financiar internamente los costos relacionados directa o indirectamente con la atención médica, la cura y la prevención debido a la crisis de la Covid-19”.

Por otro lado, también se estableció el principio y las bases de un fondo de recuperación económica. Se establece el principio del fondo pero se deja para más adelante establecer cómo se podrá financiar y las condiciones para beneficiarse de él.

“Un acuerdo excelente entre los ministros de Finanzas europeos sobre la respuesta económica al coronavirus: 500.000 millones de euros disponibles inmediatamente. Un fondo de recuperación que vendrá. Europa decide y se muestra a la altura de la gravedad de la crisis”, dijo el ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire.