La digitalización y la transformación digital son actuaciones basadas en soluciones tecnológicas digitales orientadas a la mejora y la modernización de procesos, actividades y comportamientos de las empresas y de los usuarios. Se trata de soluciones que contribuyen a mejorar el posicionamiento en el mercado, la implementación, el conocimiento y la competitividad global de las empresas.

La Comisión Europea las considera como “Claves” para poder mantener y mejorar la competitividad del tejido industrial y económico y la posición de liderazgo de Europa en el mundo (fuente: Accelerating the digital transformation of European industry and enterprises). El McKinsey Global Institute – Digital Europe: pushing the frontier, capturing the benefits, considera que la digitalización de Europa se encuentra actualmente sólo al 12% de su potencial y que según sus estudios aportaría 2,5 billones de € a la economía para el año 2025, lo que quiere decir un 10% sobre las previsiones de crecimiento medio estipulados anualmente. El World Economic Forum (The Global Information Technology Report; Growth and Jobs in a Hyperconnected Worlds), va más allá, identifica una relación directa entre el esfuerzo en inversión en Digitalización/Transformación digital y el PIB de una economía nacional, con una reciprocidad linear de aumento de un 0,75% en el PIB per cápita y un descenso del 1,02% en la tasa de paro, por un aumento del 10% en la digitalización de un país.
Dada la importancia estratégica que la digitalización tiene sobre la economía industrial y el bienestar social, la Comisión Europea está destinando un gran volumen de fondos públicos para la innovación, formación y desarrollo de proyectos, métodos y tecnologías relacionadas con el Big Data, Inteligencia Artificial (AI) segura y multi-modal, Blockchain, Visión artificial, Machine Learning y Deep Learning, aplicaciones de redes neuronales, modelos predictivos, procesado de lenguaje natural, sistemas expertos decisionales y de apoyo, robotics, Internet of Things, 5G, etc.

Todas estas unidades tecnológicas están disponibles para cualquier tipo de sector y área de aplicación. Según el NRI 2020 (Network Readiness Index del WEForum), España es la economía número 25 del mundo, no obstante, ocupa el lugar 56 en inversión en tecnologías emergentes, 65 en exportar tecnología emergente (29 en adoptar tecnología emergente), 58 en habilidades en tecnología de la información y 28 en el uso de herramientas digitales en empresas y comercios. Según el DESI -Digital Economy and Society Index 2022, España ocupa el puesto número 7 de los 27 Estados miembros de la UE en el Índice de la Economía y la Sociedad Digitales (DESI), 10 en competencias digitales en capital Humano y 11 en integración de la tecnología digital.
Todo ello significa que, aunque España tenga un substrato reactivo y dispuesto a acoger soluciones tecnológicas, también, necesita trabajar más en la innovación, en el fomento y en la implementación multisectorial de las mismas, ya que hay un gap entre potencial de uso/explotación y conocimiento formativo, demostrativo, aplicativo.

Michele Vavallo, Director de Proyectos Europeos de Insomnia.
Desde INSOMNIA DIH nuestra misión es eliminar este gap guiando al sector público-privado-start-up para que estudie, introduzca y use estas tecnologías para mejorar los procesos, la competitividad, la experiencia del cliente y el bienestar social.
Nuestro objetivo es acompañar a las empresas en su acceso a los más de 127 mil millones de euros que la Comisión Europea pone a su alcance para abordar la reforma digital en temas que son tendencia como la Digitalización y transformación digital de las pymes, agrotech, internacionalización, educación en emprendimiento, ciberseguridad, internet del comportamiento (IoB), híperautomatización, Ingeniería de la Inteligencia Artificial y negocio inteligente y adaptable.

